martes, 2 de octubre de 2012

Hielo Rojo: Punto final

Todo lo que empieza acaba por tener un final. Como este blog, que tras cuatro años de existencia frena su actividad  en la entrada nº 200 para transformarse en un hielo —nunca mejor dicho— a la deriva por los océanos de la Red, hasta que Blogger dure.
Muy sinceramente os doy las gracias a todos aquellos que habéis tenido la deferencia de asomaros a esta pequeña ventana abierta al mundo. Con algunos de vosotros he llegado a establecer contacto personal, incluso. Muchísimas gracias, pues, y hasta siempre.

4 comentarios:

Olga Bernad dijo...

Óh. Qué pena. A mí me gustaba acercarme a leer, aunque mi incultura cinematográfica me aconsejara (prudentemente)no meter mucha baza,-)
Cuando hace tanto tiempo que lees un blog, la despedida es un poco triste. Como si un amigo se fuese al extranjero de antes, de antes de internet.
Un abrazo y muchas gracias por todas estas entradas.
Ha sido un placer.

José Havel dijo...

Querida Olga:
Muchas gracias a ti, por haberte paseado por este lugar con tanta amabilidad siempre.
Un blog requiere de fuerza, ganas, dedicación. Y este mío llevaba ya un tiempo caminando con la lengua fuera. Aunque le agradezco enormemente que me haya permitido trabar relación con gente como tú.
Pero seguimos en contacto, seguro: tenemos nuestros emails respectivos y me figuro que todavía nos quedan muchas "caricias perplejas".
Un fuerte abrazo y mil gracias.

Antonio dijo...

Es una pena. Pero, un punto final es también el principio de algo. Otra peripecia navegante zarpará de este mundo congelado. Salud.

José Havel dijo...

Gracias mil, Antonio.
Los mares con sus aventuras siguen aún ahí, según bien indicas.
Así que nos vemos. Pronto.
Un abrazo.